20/4/08

"La torre de vigilancia de Red Line", por Paul M (Inicios)

Imagen de la torre de vigilancia de Red Line en Birmingham


El grupo Red Line, que reúne a 9 artistas de 5 países europeos distintos (Ana Benlloch, Ed Orton, Niki Russell y Stuart Tait del Reino Unido; Pelle Brage de Dinamarca; Sabine Hagmann y Eliane Rutishauser de Suiza; y Bine Maier y Michael Mastrototaro de Austria), realizó un curioso experimento en el pasado Festival of Extreme Building and New Generation Arts en Birmingham.

Se trataba de una torre de vigilancia desde la que los artistas controlaron toda la actividad de una plaza de aquella ciudad. Como puedes ver en la imagen, tanto la torre como sus intenciones eran claras. Además, los vigilantes llevaban uniforme, colocaron carteles en la plaza para avisar de la vigilancia y fueron incrementando sus actividades de emergencia con el objetivo de dejar patente que ningún suceso acaecido en la plaza pasaría inadvertido y todo sería registrado (24 horas al día, por cierto).

La siguiente imagen es un ejemplo de la minuciosidad de su vigilancia, con el registro de todos los autobuses que pararon allí, del retraso que acumulaban y de cualquier otro detalle (tales como que la vigilancia no pudo ser completa en un caso por culpa de la publicidad que oscurecía la puerta de entrada del autobús)

Imagen de un informe realizado por Red Line

El grupo ya ha controlado también Copenague y Seúl, y amenaza con expandir su trabajo a otras ciudades. No sé las demás, pero el problema de las cámaras de vigilancia en Birmingham es bastante evidente (¿lógico
en un país donde casi todo es propiedad privada?). Puedes seguir sus progresos en su propio blog.

18/4/08

"Boris Godunov" o la fuerza del terror

En octubre del 2002, un grupo terrorista checheno asaltó el Teatro Dubrovka de Moscú durante una representación teatral. Durante casi tres días, los 850 espectadores se convirtieron en rehenes. El presidente Putin ordenó un rescate por la fuerza, que se saldó con cerca de 200 muertos entre terroristas y espectadores. Las cifras oficiales nunca se hicieron públicas. Este es el punto de partida de Boris Godunov, la relectura de La Fura dels Baus sobre el drama publicado en 1831 por Alexander Pushkin.

La Fura transforma su grito habitual en palabra provocando la reflexión sobre cualquier forma de terrorismo.
La fuerza, los sonidos y el poder de las imágenes revuelven nuestros sentidos haciéndonos partícipes del shock colectivo que se vive en el patio de butacas durante toda la representación.

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