27/4/09

Mario Gutierrez: For your safety

Invitamos a Mario Gutierrez a presentar su obra relacionada con vigilancia y control en nuestro blog. Nos envía el siguiente texto:
For our safety [breda´s map].
Festival Interference, Breda-Holanda [09]
Instalación interactiva desarrollada para la ciudad de Breda-Holanda, dentro del marco del festival de luz y sonido Interference, coordinado por IDFX en colaboración con IN-SONORA. A su vez formó parte de la Cultuur Nacht.Acción in-situ en las calles del centro de la ciudad, documentado y presentado a modo de plano, sobre una pantalla táctil, en la que los visitantes de la muestra podrían activar zonas activas de mapa y ver los vídeos grabados. http://www.mariogutierrez.com/proyectos/breda/
Por su seguridad.
Exposición en Espacio Menosuno [09]
"... el poder debía ser visible e inverificable." Michel Foucault.
La vigilancia es el poder de infligir la mirada. Bentham, el padre del gran Panóptico, soñaba con una sociedad idílica en la que la disciplina venía impuesta por un sistema incansable y continuo de observación. Cabría preguntarse si este soñador decimonónico de cárceles perfectas no se habíaadelantado a su tiempo asentando los principios de la video-vigilancia.La cámara en el espacio público o privado es símbolo de la presencia del vigilante, el cual, desde una ubicación imprecisa, ejerce la mirada a modo de voyeur en actitud de continua sospecha: el espacio en el que se ubica una cámara de vigilancia es siempre susceptible de generar anomalías. El punto de vista del vigilante es el más privilegiado y su alcance se ve potenciado por las extensiones de visión que propicia la cámara. De este modo, el sistema de vídeo crea un círculo de control en torno a lo que acontece centralizado en un único puesto de vigilancia.Mario Gutiérrez ofrece una lectura crítica acerca de este sistema temeroso del ángulo ciego de la cámara. Por un lado, no sólo se anula la imagen de la cámara que, al ser grabada por otra cámara, acaba desapareciendo, sino que, dentro de la sala, la posición del espectador oscila de vigilantea vigilado: se le permite observar y se le da acceso a las pantallas en la que se presenta este acontecer vigilado, pero el escenario de este acontecer se convierte de súbito en la propia sala de exposiciones.
Queralt Lencinas
Toda presencia en este nuevo mundo civilizado es grabado, clasificado y estudiado. Nuestras mínimas acciones se convierten en archivo infinito de investigaciones privadas de organismos públicos y privados. Somos conscientes de nuestra situación bien camuflada en una vida más relajada, gracias a estos sistemas que ayudan a sentirnos más seguros en este mundo que nos obliga a atemorizarnos ante todo tipo de amenazas, del tipo que sean.Miles de ojos velan “por nuestra seguridad” o por lo menos eso es lo que parece o queremos que parezca. Millones de cámaras controlan todos los entornos posibles de nuestro sistema de seudo-libertad, dichas imágenes repetidas hasta el infinito, producen unas innumerables reproducciones de realidades anónimas y privadas, controladas a su vez por personas de seguridad que tienen quesupervisar dicho material, analizarlo y supuestamente sacar algo en claro, alguna faceta que justifique ese despliegue de medios, personas y tecnología.
Mario Gutiérrez
Proyecto patrocinado por Ma+ (arte.diseño) en colaboración con la plataforma Apadrina un artista.Gracias a: Maite Camacho, Alfredo Morte, Younes Baba-Ali. Vídeos del proceso:
http://mariogutierrez.com/proyectos/xsu_menos1_video3.html http://mariogutierrez.com/proyectos/xsu_menos1_video2.html http://mariogutierrez.com/proyectos/xsu_menos1_video1.html

17/4/09


Gracias a Carlos Alonso, me entero de la existencia del Radiator festival:
"Marc Garrett ha escrito una crónica en Furtherfield.org sobre la cuarta edición del festival y simposio Radiator, celebrado en Nottingham en Enero de este año y que en esta edición contenía una exposición colectiva sobre tecnologías de vigilancia"

8/4/09

Un mundo vigilado, de Armand Mattelart


Un amigo me acaba de regalar Un mundo vigilado”, del sociólogo Armand Mattelart. Como acabo de empezarlo, busco una reseña que nos oriente un poco sobre su contenido:

Traductora: Pilles Multigner
Editorial: Paidós

Argumento

¿Es cierto que todos estamos vigilados por tecnologías muy avanzadas? Este texto responde con rigor a esta pregunta con datos históricos y aportaciones documentales que confirman esta posibilidad. Los actuales poderes económicos y políticos no dudan en vulnerar la privacidad y los derechos humanos en nombre de la libertad y la seguridad. La evolución de este control social, desde el siglo XIX hasta hoy, es el eje de la narración.
Este es un libro sobre un tema tabú: el lado oscuro de nuestras democracias. La guerra psicológica; el control de cuerpos, corazones y mentes; la vigilancia, la persuasión y la identificación del mal conforman ese territorio. La persecución del enemigo, supuesto o real; del criminal, el insurrecto, el rebelde, el subversivo, el contestatario, el extranjero o el terrorista, según la secuencia histórica, se manifiesta en una patología de sospecha universal que lleva al blindaje de la seguridad. La obsesión por la seguridad, con la ayuda de unas tecnologías inquisitoriales, produce una sociedad “globalitaria”, advierte Mattelart. Para la lógica de la sospecha, propia de los regímenes autoritarios, todos somos sospechosos y el frenesí por estar seguros que nos rodea es el mejor pretexto para el control social. Si en las nacientes democracias los individuos pretendían no estar fichados por la policía o los poderes públicos, hoy se ha convertido en hábito de seguridad el que todos estemos fichados. La consecuencia es una invasión de la privacidad y el deterioro de los derechos individuales. Esta es la preocupación que recoge esta imprescindible genealogía histórica de la patología de la sospecha en las sociedades democráticas. Desde la invención de la huella dactilar a finales del siglo XIX hasta el actual negocio de la intimidad, todo es síntoma de una nueva configuración del poder. Explicarlo con claridad, rigor, sencillez y como en una secuencia de cine es parte de una pedagogía imprescindible para comprender nuestro presente, en lo que Mattelart es un maestro.