20/9/11

Mojo, de C. Moeller, "la escultura vigilante"

 

Desde 2007 un faro de vigilancia robótico, conocido como Mojo, señala con un haz de luz a los transeuntes que pasan a su alrededor al ser detectados por dos cámaras de videovigilancia colocadas en su extremo superior. La obra, del alemán Christian Moeller, está situada en una céntrica esquina entre dos calles de San Pedro (California) y aunque parezca un juego, tiene un marcado carácter crítico, ya que pretende poner en evidencia la utilización desmesurada de los sistemas de vigilancia y control tras los atentados del 11-S.

CONTROLando, por Xavier León

Contacto: Xavier Leon
El fotógrafio Xavier León nos envía su peculiar visión sobre control.


Convocatoria Creación 2011

19/9/11

10/9/11

Freedom not Fear 2011: "Untitled 2001" W. Staehle.

Imagen previa a los atentados (Fuente)
Imagen de la instalación tras los atentados (Fuente)

Imágenes impactantes del 11-S forman parte, por casualidades del destino, de una obra de net.art del artista de origen alemán Wolfgang Staehle, debido a que fue capturada por la webcam de una de sus piezas exhibidas en la muestra 2001 en Postmasters Gallery.
Untitled 2001, era una instalación basada en la proyección continua de las imágenes registradas por tres webcams dirigidas hacia sendos paisajes característicos de la ciudad de los rascacielos. Uno de los espacios seleccionados, era Manhattan coronado por las Torres Gemelas. La webcam dirigida hacia esa zona registró las imágenes del atentado, al mismo timpo que la CNN, proyectándolas en las paredes de la galería y almacenándolas en el disco duro del ordenador. Lo que había sido proyectado como una instalación artística, se convirtió en un importante documentode marcado carácter poético.


7/9/11

Freedom not Fear 2011: "Sousveillance" y Hassan M. Elahi




Dada su relación directa con las consecuencias de los atentados del 11-S, hoy volvemos a recordar la obra de Hassan M. Elahi. Famoso en los medios no artísticos tras ser detenido injustamente en 2002 por el FBI en el aeropuerto de Detroit al bajar de un vuelo procedente de los Países Bajos.
Tal como ha comentado en diversas ocasiones, los mismos agentes le confirmaron que habían recibido un soplo acusándole de almacenar explosivos en Florida, pero  tras interrogarlo e investigarlo en profundidad durante su arresto (en el que llegaron a utilizar como prueba un detector de mentiras), quedaron convencidos de que no era la persona que buscaban... Debido a sus frecuentes viajes para exponer sus obras y asistir a conferencias y ante el temor de volver a ser detenido o poder ser enviado a Guantánamo antes de que nadie se diese cuenta de su error, decidió llamar antes de cada viaje, de esta manera, podrían alertar a las oficinas exteriores y darle un giro a su vida: desde entonces sus proyectos están encaminados a hacer pública toda su vida cotidiana mediante fotografías que carga en  Trackind Transcience. The Orwell Project

5/9/11

Freedom not Fear 2011: "Remove",de Delacrew

Como ya sabéis algunos, esta semana se celebra Freedom not Fear, por lo que nosotros intentaremos mostrar en éste espacio obras relacionadas con la vigilancia que nos parezcan especialmente adecuadas para reflexionar sobre los motivos de este evento internacional de concienciación sobre la vigilancia y el control.

Comenzaremos con la pieza Remove de Delacrew que nos pareció especialmente llamativa cuando la vimos en el DIBA 2007. Cuatro años más tarde su contenido nos sigue pareciendo de total actualidad y sigue reflejando algunas de nuestras preocupaciones/motivaciones para seguir trabajando en Uncovering Ctrl ;-):
Remove explora la idea de la paranoia digital que se desata en el personaje tras tomar consciencia de la falta de privacidad que hay en la red. [...]
El problema tratado en Remove ya no esta en el control de tu psicología profunda, sino en el control de identidad a través de sistemas inteligentes capaces de recoger información de todos y cada uno. Y frente a ello mecanismos tecnológicos que transgreden ese control

[Gracias a Rez por dejarnos publicarla]

2/9/11

"La Razón de Mal", relato de Jorge Bueno (ilustrado por Ciça Bracale)

Jorge Bueno, es autor entre otros relatos 
 del galardonado Teletransporte público
 
Ilustración: Ciça Bracale

Supongamos que Mal tiene razón, y que el espantapájaros de la esquina sea lo que él denomina un TCV.  Mientras espero a que el semáforo cambie a verde, compruebo una por una las características que Mal me ha descrito por teléfono: riñones contra la pared mostrando una perezosa determinación de contrafuerte, como si en realidad fuesen sus hombros los que soportaran la gravedad de los doce pisos de cemento impersonal que se levantan a su espalda; el peso de los brazos en caída vertical, estudiando con desapego el dilema rígido que presentan las rodillas; cabello corto y de un negro terroso, encrespado con la modestia de una barbería de 200 krêdiets; vestuario de boutique laboral, tan estudiadamente anodino y marrón que resulta imposible no fijarse en él. Pero lo realmente llamativo son sus enormes gafas de sol bajo el çiseleme, esa llovizna preescolar, suave y tozuda, que no ha dejado de ladrar sin morder desde hace tres días. Podría confundirse con un ciego si nadie se tomase la molestia de examinar detenidamente la austeridad matemática que adorna los movimientos de su cuello, la generosa economía de movimientos que le permite controlar su pequeño reino de 180 grados. Supongamos que Mal lleva razón, y que cada pisada de peatón sobre el asfalto, cada gemido de tubo de escape, cada hoja de hortaliza sobresaliendo de la bolsa de la compra sea registrado puntualmente en algún recóndito lugar ubicado tras las arrugas de la frente del TCV. Que ningún detalle pueda escapar a su control semicircular. Eso podría explicar por qué de pronto, con la frialdad de un ejecutivo de cuentas, el TCV conduce su mano con una parsimonia limítrofe con la ostentación hasta el bolsillo interior de su chaqueta de franela, extrae un pequeño bloc de notas y un bolígrafo y garabatea con indolencia de funcionario algún detalle imperceptible para el ojo humano común. El semáforo cambia y, antes de que el tumulto de automóviles que me preceden me permita avanzar rumbo al hotel de tercera en el que Mal me ha citado, aún me quedan unos segundos para observar cómo el TCV vuelve a introducir la libreta y el bolígrafo en el bolsillo y reanuda su aparente inactividad.

  Desde hace algún tiempo flotan rumores tan finos como el çiseleme sobre el creciente desmantelamiento de videocámaras en Cathrach. El férreo control que el gobierno ejerce sobre los medios y el aparente enroque del régimen en una carcasa de oscurantismo ha conducido a un progresivo aislamiento internacional de la población, entregada en silencio a la pelea diaria por la supervivencia. Esta coyuntura, junto a la ausencia determinante de pruebas que corroboren las sospechas de Adversi, sólo consiguen enturbiar con mayor eficacia el ya de por sí enrarecido ambiente en la capital desde que la actual junta tomase el poder en circunstancias tan confusas como la posición que mantienen las grandes potencias respecto a la situación en la depresión de Dlam. Aparco sin problemas el coche de alquiler frente a la dirección que Mal ha elegido para el encuentro, un lugar entrañable algo más allá de los suburbios de la periferia que ha logrado provocar una crisis nerviosa a mi GPS.  El aspecto de la fachada invita a pensar que el hotel está abandonado, pero cualquier sospecha se difumina en los fluorescentes de un cartel rojo y blanco que invita amablemente a entrar y tomar un refresco en el bar. El lugar, por el momento, parece libre de espantapájaros.

Estreno del documental censurado de Ken Loach

Ken Loach estrenará esta noche en Londres un documental prohibido en 1969 por sus duras críticas a la organización benéfica Save the Children que le había realizado el encargo para celebrar su 50 aniversario,  pero optó por denunciarle ante los tribunales para evitar su emisión, al comprobar que en la cinta se criticaba duramente el rancio sistema colonialista utilizado en uno de sus centros de Nairobi (Kenia)
Un ciclo conmemorativo sobre la trayectoria del cineasta en la British Film Institute (Filmoteca Británica) incluye, por  fin, la cinta. Cuatro décadas más tarde ¿qué tal habrá envejecido?