10/12/13

Más vale tarde que nunca: "En defensa de la democracia en la era digital"

Nos pilla en pleno cambio de ciclo, pero creemos que ha de difundirse.

A pesar de que hay cosas que nos sorprenden (porque algunos parece que se enteran ahora del control tecnificado. [El inicio nos pone los pelos como escarpias: "a lo largo de los últimos meses"...]), lo hemos firmado a través de Change.org

Creemos que a todos nos incumbe y nos debería interesar... No nos mires y actúa. Están en juego los derechos y libertades de todos.



A lo largo de los últimos meses, hemos descubierto el verdadero alcance del la vigilancia masiva a la cual todos los ciudadanos estamos expuestos. Con tan solo unos clics en un ordenador, los Estados pueden espiar nuestros móviles y correos electrónicos, acceder a nuestras redes sociales y revisar las búsquedas que realizamos en Internet. Tienen acceso a nuestras convicciones y actividades políticas y pueden, en colaboración con las grandes empresas de Internet, recoger y almacenar nuestros datos y predecir nuestro consumo y nuestro comportamiento.

El pilar de la democracia es el respeto a la integridad del individuo. Pero la integridad humana va más allá del cuerpo físico. En sus pensamientos y en sus entornos personales y de comunicación, todos los seres humanos tenemos el derecho a una intimidad libre y sin molestias.

Este derecho esencial ha quedado reducido a la nada por el abuso del desarrollo tecnológico por parte de Estados y de empresas para la vigilancia masiva a los ciudadanos.

Una persona bajo vigilancia no goza de libertad; una sociedad bajo vigilancia permanente no es una democracia. Nuestros derechos democráticos deben seguir vigentes tanto en el espacio virtual como en el real:


- La vigilancia viola la esfera privada de los ciudadanos y compromete su libertad de pensar y de opinar.

- La vigilancia masiva trata a cada ciudadano como sospechoso, comprometiendo un logro histórico: la presunción de inocencia.

- La vigilancia hace transparente al individuo, mientras que el Estado y las corporaciones operan en secreto. Como estamos viendo, el poder excede sistemáticamente sus límites.

- La vigilancia es robo. Los datos conseguidos no son propiedad pública: nos pertenecen a nosotros. Si son utilizados para predecir nuestro comportamiento, entonces nos roban otra cosa: el libre albedrío, indispensable para la libertad en democracia.

EXIGIMOS tener el derecho de co-decidir cuáles serán los datos personales que pueden ser recolectados, almacenados y compilados, y por quién. Exigimos estar informados acerca de dónde permanecerán almacenados nuestros datos y de qué manera serán utilizados. Y exigimos que esos datos sean borrados cuando sean recogidos y almacenados de forma ilegal.

HACEMOS UN LLAMAMIENTO A TODOS LOS ESTADOS Y EMPRESAS a respetar y reconocer estos derechos.

HACEMOS UN LLAMAMIENTO A TODOS LOS CIUDADANOS a defender estos derechos.

PEDIMOS A LA ONU que reconozca la importancia central de la protección de los derechos civiles en la era digital y que cree una Convención internacional de los Derechos Digitales.

PEDIMOS A LOS GOBIERNOS que acepten y respeten tal convención.

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Más info: Editorial en The Guardian
               Amnistia Internacional demanda al Reino Unido por vigilancia estatal.
               Vigilantes al acecho (EL ROTO: 11/12/2013)

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