21/2/17

Tecnología por y para la ciudadania: Efraín Foglia.

 
Fuente: Efraín Foglia



























Efraín Foglia es un experimentado y reputado diseñador de interacciones digitales, investigador y docente. Su trabajo engloba ámbitos que abarcan desde la intersección del Diseño, el activismo ciudadano o las tecnologías de la comunicación.

Miembro fundador de guifi.net,la red de telecomunicaciones autogestionada más grande del mundo y de Mobilitylab (2011) plataforma para el diseño de interacciones físicas y digitales, dos de los proyectos digitales que más nos han interesado desde el inicio de Uncovering Ctrl.  Sin embargo, es la primera vez que conseguimos entrevistarlo.


¿Cuál es tu visión de la tecnología respecto al poder?

El poder usa y diseña tecnología para ser más robusto, siempre lo ha hecho. La diversidad de las tecnologías son su jardín del Edén.

La tecnología es el diseño de las ciudades, pasando por los sistemas de control social y penetrando en nuestro sistema nervioso comunitario, la comunicación afectiva.

El poder es comunicación, relato, diseño. La tecnología es una de las herramientas de dicho ejercicio.

Somos personas, tecnológicas, tecnologizadas, somos entes cyborgs, susceptibles de ser afectados por la parte oscura de dichas matrices maquínicas. Nuestras vidas son los testers de los avances tecnológicos.


Uno de tus proyectos más conocidos es Guifi.net ¿en qué consiste el proyecto? ¿cual es el papel de los usuarios?

Soy un miembro más de la comunidad guifi.net. Hay cientos de personas involucradas en el proyecto (con más de una década de trabajo en las espaldas) que promueve la construcción de una red telemática comunitaria.

Esto es, cada sitio físico (piso, finca, masia) es un nodo que se conecta a otros iguales, cada persona paga su parte, Esto crea un gran mallado ciudadano que articula un ecosistema de datos gestionados por la ciudadanía participante.

Se usa cualquier tecnología que esté al alcance. Siempre usando protocolos tecnológicos abiertos. Los usuarios deciden las negociaciones dentro de dicha red.


¿Cómo surgió y en qué estado se encuentra actualmente?

Surgió por la necesidad de tener un proyecto independiente de las grandes corporaciones, otro modelo más justo para las personas.

Actualmente es la red más grande del mundo de estas características.


¿Otros trabajos relacionados con Control/vigilancia?
Brain Polyphony es un proyecto que hacemos desde Mobilitylab con el Centro de Investigación Genómica  y en el que desarrollamos un kit de comunicación alternativa para personas con parálisis cerebral:

Estamos investigando sobre cómo utilizar la lectura de las ondas cerebrales, convertirlas en datos y generar una respuesta sonora-artificial.

En nuestro caso lo usamos para generar una herramienta de ayuda médica, pero si lo miras con lupa, estos sistemas son las nuevas vertebras tecnológicas que ya se usan en sistemas judiciales como en de USA para vigilar y generar consumo masivo. Neurofeedback, le llaman.


¿Cuáles son tus referentes actuales?

Los movimientos de resistencia ciudadana. Las comunidades que se oponen a la norma de dominación establecida, ya sea en la agricultura, en temas de género, en la economía financiera, etc. Esto incluye textos, cine, arte, música, cultura urbana, etc.

En el territorio artivista personas como Ricardo Dominguez son un referente claro para mi, de igual forma el proyecto Rhizomatica y muchos más de este corte.


¿Qué proyectos te llaman la atención en la actualidad?

Más que proyectos, me llaman la atención sucesos. Los sistemas algorítmicos de dominación y de consumo me tienen concentrado. Estamos entrando a un sistema de vida mediada por algoritmos. Esto va a más y no tiene camino de vuelta.


Ante los acontecimientos que estamos viviendo en los últimos meses ¿qué te parece la actitud de la ciudadanía? 

Las ciudadanías diversas se encuentran desnudas ante la realidad que he dibujado en la pregunta anterior. Los sistemas algorítmicos, por ejemplo, de las Casas de Bolsa, son crípticos, independientes y muy especializados. Veamos lo que pasó con la elección del Pato Donald, tenemos al presidente del gran imperio que ha sido elegido, entre otras cosas, ayudado por sistemas algorítmicos. ¿Qué se puede hacer ante eso? ¿tú lo sabes?


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7/2/17

¿Microchips subcutáneos para ir al trabajo? Experiencias con RFID (I)

Radiografía de los chips subcutáneos de A. Graafstra(Fuente: Dangerous things)


























La semana pasada publicábamos en Facebook un enlace a una noticia que llamó mucho la atención en las redes: Una empresa belga implanta un chip para controlar empleados.  Ocho voluntarios de la compañía se implantaron voluntariamente un microprocesador subcutáneo para controlar la apertura y cierre de puertas.Sin embargo, esta experiencia ya se había llevado a cabo años antes utilizando tecnología RFID.

Un RFID (siglas de Radio Frequency IDentification) es un sistema de almacenamiento y recuperación de datos por control remoto que utiliza metodologías similares a las empleadas en los códigos de barra. Su propósito fundamental es transmitir la identidad de un objeto mediante ondas electromagnéticas o electrostáticas.

La idea en la que se basa hace referencia al sistema criptográfico desarrollado por militares británicos para poder identificar a los aviones aliados para diferenciarlos del resto durante la Segunda Guerra Mundial, conocido como IFF (Identify Friendor Foe). 

La primera patente relacionada con la tecnología RFID data del 1969, año en que el ingeniero Mario W. Cardullo]- integrante del equipo del programa Apolo-  la registra en Estados Unidos. Consistía en una etiqueta RFID con memoria regrabable cuya utilidad no fue reconocida hasta pasados cuatro años de su invención.

Este sistema de captura e identificación automática de información contenida en etiquetas electrónicas (tags) que al entrar en contacto con el área de cobertura de un lector de RFID, éste envía una señal para que la misma etiqueta transmita toda la información almacenada en su memoria éste traspaso de información se realiza sin que se produzca, por lo tanto, contacto físico o visual entre ambos dispositivos, aunque sí que suele exigir cierta proximidad.

Entre otras ventajas, los fabricantes destacan que al no existir la necesidad de contacto directo, una sola antena puede identificar multitud de productos. Al adaptarse a diferentes formatos se puede considerar un antirrobo sofisticado que puede utilizarse en numerosos los materiales (exceptuando metal y agua, aunque ya existen etiquetas lavables).

La tecnología llega en la década de los 80 al sector privado, siendo utilizada originariamente para la identificación del ganado. Posteriormente amplía su uso al ámbito de la logística y a los nuevos sistemas antirobo.

El primer implante humano de un Chip RFID del que se tiene constancia fue insertado bajo su codo izquierdo a un profesor de Cibernética de la Universidad de Reading (Reino Unido) en 1998. El objetivo del proyecto era controlar los ordenadores y las puertas de su entorno de trabajo. Sin embargo las primeras noticias sobre estos chips que aparecen en los medios de comunicación se remontan a marzo del 2004: